Hermanos por nuestros defectos
Nosotros los alcohólicos recuperados no somos her- manos por nuestras virtudes, sino hermanos por nues- tros defectos y por nuestros esfuerzos comunes para superarlos.
Como lo ve Bill, p. 167
La identificación que un alcohólico tiene con otro es misteriosa, espiritual — casi incomprensible. Pero está allí. Yo la “siento”. Hoy, siento que puedo ayudar a otros y que ellos me pueden ayudar.
Preocuparme por alguien es para mí una sensación nueva y emocionante; importarme sus sentimientos, sus esperanzas, sus oraciones; saber de sus tristezas, de sus alegrías, de sus horrores, de sus penas, de sus pesares; querer compartir estos sentimientos para que alguien pueda encontrar alivio. Nunca sabía cómo hacer esto — ni cómo tratar de hacerlo. Ni siquiera me importaba. La Comunidad de A.A. y Dios me están enseñando a preocuparme de otros.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 por Alcoholics Anonymous World Services, Inc. Todos los derechos reservados.
